Cesar Correa explora un lenguaje basado en el color para expresar la vida más allá de las palabras.
Este cinco de septiembre se llevó a cabo en la sala Mutis de la Biblioteca Mario Carvajal el lanzamiento de la exposición “El color de las emociones”, del pintor expresionista caleño César Correa. Serie pictórica que estará presente hasta el 30 de septiembre en la Universidad del Valle e invita a reconocer el lenguaje del color en la expresión emotiva. Un campo al que el autor ha decidido dedicar su vida y obra por más de treinta años. Los colores, texturas y formas son la materia prima de esta propuesta que construye un nuevo lenguaje, profundamente íntimo, donde el autor genera un universo de significados desde los cuales habla de su tierra, los abrazos, la pérdida, historia precolombina, historia nacional, emotividad y espiritualidad. Los colores vivos y temáticas vitalistas son protagonistas de esta exposición personal de la vida emocional de un caleño que aporta su pulso y mirada como una forma de traducir la experiencia humana, rompiendo la rigidez de la realidad con sus manchas, pinceladas y trazos.
Este evento responde al lanzamiento del volumen 17 de la revista “¿Qué está mirando?” de la Facultad de Filosofía de la Universidad del Valle, dedicada al análisis y visibilización del arte desde la perspectiva de la estética en la filosofía. En esta oportunidad, la selección de Correa revela la manera en la que el color en sí mismo es un lenguaje que no podemos pasar por alto al pensar en las posibilidades de expresión humana. Correa explica para la entrevista con “¿Qué está mirando?” que una de sus influencias filosóficas es la ética de Spinoza. Donde se divide el mundo emocional en dos grupos fundamentales: La tristeza y la alegría. Estando la tristeza cubriendo emociones tales como la gula, ambición, odio, resentimiento, temor, y la alegría abarca el amor, la satisfacción, la aprobación, misericordia, agradecimiento y otro largo etcétera. Cuando el autor toma esta división y asigna colores cálidos a la alegría y fríos a la tristeza, conforma su propuesta para una teoría del color propia.
En la obra de César no hay lugar para dejar elementos sin significado. La forma también tiene su papel en el expresionismo por la propiedad cognitiva que se conoce como la sinestesia, que describe cómo nuestros sentidos se interconectan de tal manera que solemos estar de acuerdo en que ciertas formas nos recuerdan a ciertos colores específicos. César utiliza esta propiedad y reconoce que las formas que dibuja poseen un entramado de significados provenientes de nuestra cultura e historia, lo cual supone una nueva dimensión para plasmar colores. Por ejemplo, el pintor explica que para él la idea de la muerte es horizontal y la vida vertical y ascendente. El triángulo suele ser amarillo y el círculo rojo, el cuadrado azul y así con cada elemento geométrico que puede integrarse en las metáforas. Se trata de todo un sistema donde cada cuadro es un texto críptico que se resuelve permitiendo al realismo descansar mientras se ejercita la imaginación y se ponen en marcha procesos empáticos para hacer parte de este universo construido por nuestro interlocutor. Como quien crea un lenguaje nuevo exclusivamente para poder decir al mundo aquello que lleva adentro.
La mesa de honor del acto de lanzamiento y apertura estuvo encabezada por el rector de la Universidad del Valle, profesor Guillermo Murillo; el decano de la Facultad de Humanidades, profesor Julio César Vargas; el director de la revista, el profesor Omar Díaz; el profesor John Saul Gil, de la Escuela de Ciencias del Lenguaje, y el artista invitado, César Correa. Dando una recepción cálida a esta importante exposición como parte de los procesos de promoción cultural que lleva a cabo el Área de Bibliotecas de la Universidad. Los días posteriores, “El color de las emociones” siguió siendo concurrida por grupos numerosos de estudiantes de la institución y grupos de jóvenes de colegios locales que, junto con sus profesores, han recibido una visita guiada por el equipo de biblioteca, el equipo de “¿Qué está mirando?” y el propio César Correa.
Esta exposición destaca una forma de lenguaje más allá de las letras, y qué mejor lugar para proponer un lenguaje diferente que la biblioteca Mario Carvajal. “El color de las emociones” es un exponente inspirador y vitalista dentro de las expresiones que el Área de Bibliotecas logra traer a sus espacios con el fin de escuchar no solo nuevas voces, sino escucharlas en sus propios lenguajes, con sus propias formas de representación, que son riqueza en sí misma al ser producto de toda una vida de experimentar la realidad. Por eso es deber desde el área de cultura de la biblioteca de Univalle la generación de este tipo de invitaciones que difundan, promuevan y estimulen la producción cultural en pro de una sociedad con sensibilidad artística y cercanía a la diversidad en la expresión humana, elementos claves para el desarrollo de una sociedad sana, plural y respetuosa.



























